El astro argentino Lionel Messi salió caliente de Los Ángeles Memorial Coliseum, donde su equipo, el Inter Miami —campeón regente de la Major League Soccer (MLS)—, debutó el pasado 21 de febrero en el inicio de la liga de fútbol estadounidense con una apabullante derrota ante el LAFC por tres goles a cero. Los videos que se filtraron tras el encuentro mostraban al jugador rosarino furioso, intentando ingresar al vestuario de los árbitros, y a su compañero Luis Suárez, tratando de calmarlo, para que no encare al réferi canadiense Pierre Luc Laziere, cuya labor fue cuestionada según la reacción del capitán de Las Garzas. No es una escena habitual del jugador rosarino, pero Enrique Martínez sabe dimensionar esa pasión, porque desde hace más de un año le ha visto darlo todo y exigir a sus compañeros lo mismo en cada entrenamiento. El mexicano de 31 años, nacido en Los Cabos, en Baja California Sur, es el jefe de preparación física del equipo que encabeza la Pulga: “Parece que apenas empezó su carrera, porque tiene todavía esa hambre de seguir creciendo. Tiene un nivel de competencia muy exigente”.
Su camino al Florida Blue Training Center, donde entrena el Inter Miami, ubicado en Fort Lauderdale, en Florida, tuvo una serie de paradas antes de que pudiera llegar a destino. Cuenta que desde niño siempre le gustó el fútbol, al punto que alcanzó a jugar en dos equipos de tercera división y casi llegó a segunda. Sin embargo, una serie de lesiones no le permitió continuar con ese sueño, pero le hizo interesarse por cómo preparar a los jugadores y brindarles el mejor apoyo para que no sufran por problemas físicos que pueden ser muy complejos. “Cuando no están bien encaminados [los jugadores], creo que nosotros de nuestro lado [los preparadores físicos] somos los que a veces podemos interrumpir esos sueños. Fue lo que me pasó en mi caso”, recuerda.
Esa razón fue la que lo llevó a estudiar Ciencias del Deporte y especializarse en la orientación para la rehabilitación funcional, donde pudo unir dos de sus pasiones actuales: el deporte y la ciencia. Al salir de la universidad, hizo sus prácticas profesionales en el Club de Fútbol Lobos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, también conocido como los Lobos de la BUAP, que desapareció oficialmente de la primera división de México en 2019, cuando se confirmó la venta y mudanza de la franquicia a Ciudad Juárez para convertirse en los Bravos.
Esa etapa, que duró poco más de un año —entre 2018 y 2019— y en la que coincidió con el exdelantero mexicano Juan Francisco Paco Palencia en el rol de director técnico, le permitió hacer sus primeras armas en su profesión. La presentación de una serie de protocolos y propuestas al staff de preparación física le dejó crecer en el área de la readaptación deportiva, un proceso diseñado para que un atleta regrese de forma segura y eficiente tras una lesión. “Ellos aprovecharon mi energía. Yo aproveché para aprender de ellos y ahí empezó mi carrera”, afirma.

Tras la experiencia en Lobos BUAP, dio el salto a las Chivas de Guadalajara, donde, además de la preparación física, asumió la labor de sport scientist (científico deportivo), una especialidad que aplica los principios de fisiología, biomecánica, psicología, análisis de datos, entre otros, para optimizar el rendimiento, acelerar la recuperación y reducir el riesgo de lesiones en atletas. Estuvo poco más de dos años en Jalisco hasta que la puerta de la MLS se le abrió, en 2022, a través del Minnesota United FC.
Martínez cree que la fórmula de la suerte es cuando la preparación se encuentra con la oportunidad. Fue así que, tras tres años en Minnesota, se abrió una vacante en el Inter Miami. El preparador físico siempre ha dejado que su trabajo hable por él, pero también cree que el ser hablante nativo de español y el haber trabajado con la comunidad latina en Estados Unidos le permitieron dar este “importante salto”. “Cuando llegué a Miami, los primeros días nunca sentí que estaba en Estados Unidos. Inclusive, todavía no lo siento. Es un club con una cultura latina muy fuerte. Creo que también eso hace que mi perfil encaje y pueda de alguna forma ayudarlos de lo mejor posible”.
Parte de un grupo de leyendas
Llegar a los campos de entrenamiento, en marzo de 2025, y poder coincidir con figuras como Messi, campeón del mundo con Argentina, el uruguayo Luis Suárez, máximo goleador en el Liverpool o el Barça; o los españoles Jordi Alba y Sergio Busquets, ambos también ganadores del máximo torneo a nivel selecciones del balompié global, en su primera temporada, fue una “emoción increíble”, según describe. Dice que cuando uno asume su rol de miembro del personal deportivo, cuando se pone los tenis y se cuelga el silbato, tiene uno que saber separar esa sensación del profesionalismo que se requiere para su trabajo.
“Ya cuando termina mi día, la emoción sigue y vuelve a salir ese niño interior todo emocionado que se da cuenta de dónde estoy. Pero también entiendo que este club tiene una presión fuerte porque se juega mucho y tiene jugadores de gran carrera. Entonces necesito ser profesional y tener la disposición de ayudarles en lo que necesiten”, agrega.
Aun con su profesionalismo, admite que es difícil no dejarse llevar por las emociones al ver a quien considera el mejor jugador del mundo en el campo de entrenamiento todos los días. “Ver entrenar a Messi y su nivel de exigencia es increíble. No solo él, cómo exige a sus compañeros, al grupo, es bastante impresionante. Con la edad [38] y experiencia que tiene, además de todo lo que ha logrado, que quiera más todavía… Es difícil describirlo”, complementa.

Cuenta que, a pesar de su edad, ha logrado ganarse el respeto de jugadores que se convirtieron en leyendas tras su paso y logros obtenidos durante su etapa en el club Barcelona antes de llegar a las Garzas. Jugadores con décadas de experiencia y que se han desempeñado al más alto nivel en el fútbol europeo. “Con jugadores como Busquets, Jordi Alba o Luis Suárez, que lo han ganado todo y se conocen [físicamente], es muy importante que el preparador físico escuche bastante, porque ellos son los mejores y se conocen a la perfección. En ese tipo de casos es necesario un acercamiento más humano, entenderlos. En cambio, con los más jóvenes, ahí es donde nosotros tenemos que de alguna forma exigir un poco más, porque sabemos cómo va el tema del crecimiento, la ciencia, los aspectos físicos, entonces hasta qué punto podemos exigir y hasta dónde parar”.
El equipo a la cabeza de Messi se convirtió en campeón de la Conferencia Este y conquistó en 2025 su tercer título en la historia del club. Posteriormente, derrotó al Vancouver Whitecaps FC, ganador de la Conferencia Oeste, para obtener su primer título de la MLS Cup, trofeo que determina al vencedor absoluto de la temporada. Martínez dice que formar parte de ese grupo ha sido una experiencia “fenomenal”. “Es un grupo muy divertido. Tiene experiencias que son muy enriquecedoras, a pesar de ser un grupo joven”, añade.
Esta nueva temporada, el Inter Miami ya no cuenta con Alba o Busquets en sus filas tras su retiro del fútbol profesional. Martínez es consciente de que revalidar el título no será sencillo. El calendario es duro y exigente, pero es optimista: “Estamos preparados para lo que viene. Empezamos a trabajar fuerte y estamos con la mente en las diferentes competencias que vienen este año”.