Es la primera vez en sus dos décadas de carrera que la cantante Lily Allen (Hammersmith, Londres, 41 años), emprende una gira mundial completamente sobria, tal y como ha revelado este lunes en la revista THE CUT, en la que ha hablado sobre su experiencia tras haber dejado las sustancias, su último álbum y su divorcio del actor de Stranger Things,David Harbour. “Se siente distinto porque no estoy borracha ni drogada, que es como siempre he estado cuando he subido al escenario”, cuenta la compositora, “no se siente muy rock and roll (…) pero al mismo tiempo, no echo de menos las jodidas resacas ni llegar al aeropuerto al día siguiente con un dolor de cabeza tremendo, tener que llevar gafas de sol y apestar a alcohol”, añade la cantante.
Read more Catalonia plans four freight rail terminals in Empordà-Vilamalla, Penedès, Ebre, and Lleida
La intérprete de Smile (2006) confesó que, a diferencia del pasado, cuando termina su concierto, su equipo juega al Monopoly, ella se pone el pijama y se dirige directamente al coche para volver a su hotel. Durante una entrevista con CBS en noviembre, Allen recordó que los conciertos a sus 20 años se sentían como una fiesta. “No sé si esto les divertía mucho a quienes me escuchaban. Era jodidamente divertido salir al escenario, pero ya no estoy en esa etapa de mi vida”, agregó. La también actriz confesó entonces sentirse nerviosa por presentarse sobria en directo: “No creo que exista ningún riesgo de que ocurra algo, pero cuando estás sobre un escenario y la gente responde a tus palabras, sientes una verdadera descarga de adrenalina. Y cuando bajas del escenario, esa adrenalina sigue recorriendo tu cuerpo y busca una forma de salir”, contó. Allen, que se mantiene sobria desde julio de 2019, señaló entonces que las drogas y el alcohol pueden ser otras salidas “verdaderamente útiles” para liberar esa adrenalina.
Aunque las sustancias pueden ayudar a aliviar esa sensación, Allen prefiere centrarse, sin más estimulantes que su adrenalina, en su actuación sobre los escenarios. Desde marzo de este año ha recorrido casi una veintena de ciudades (de las 30 que visitará en total) promocionando su último lanzamiento West End Girl (2025). En el álbum relata, de forma cronológica, su divorcio de David Harbour (Nueva York, 51 años), quien fue su pareja desde 2020 hasta 2024. “La traición es una parte importante de este disco. Y creo que la manera en la que se desarrolla esta historia está muy ligada al espíritu de nuestro tiempo y a algo que, como seres humanos, estamos experimentando y explorando cada vez más”, dice la artista, que ha alcanzado más de 288 millones de reproducciones en Spotify. “Sé discreto y no seas descarado. Tenía que ser con desconocidos”, canta Lily Allen en Madeleine, una canción en la que expresa cómo el actor ignoró las normas que tenían pactadas en su relación.
En otra de sus canciones, Pussy Palace narra cómo descubrió que el piso de su marido en West Village era como un almacén erótico al que asistía con otras mujeres: “Juguetes sexuales, dildos anales, lubricante en el interior de cientos de preservativos… Estás jodidamente mal”, canta en la canción. En junio de este año, el actor calificó el disco como “extraño”. Sin embargo, agregó: “Creo que es un privilegio de todo artista usar su experiencia para crear arte, y por eso respeto a Lily. No puedo decir mucho más porque es mi vida privada. Simplemente no hablaré de eso”. En la entrevista con THE CUT Allen calificó la reacción de su exmarido como “generosa”. “Él también está viviendo un momento de mucho éxito. Ha sido nominado a un Emmy [que finalmente ganó] y es estupendo. Todos estamos haciendo nuestras propias cosas y siguiendo nuestro camino”, añadió. “Si hay algo que sé sobre David Harbour es que es un actor excelente”.
View this post on Instagram
Madre de Ethel Mary, de 14 años y Marnie Rose, de 13, Allen lleva años hablando de sus adicciones y su salud mental, que ha mejorado en los últimos meses: “Ya no tengo pensamientos suicidas. Siento que tengo bastante claro dónde estoy y cuál es mi papel en el mundo. No sé hacia dónde me dirijo, pero tampoco siento la necesidad de controlarlo todo. Puedo vivir el momento y disfrutar de las cosas buenas sin dejar que las malas me afecten demasiado”, ha asegurado. Cuando su gira finalice, en noviembre de 2026, pensará en dónde desea asentarse: “Estoy buscando apartamentos en Nueva York y Los Ángeles. Cuando termine esta gira, quizá trabaje en un nuevo disco. Tengo mucho que escribir y siento que se me da mucho mejor escribir en EE UU que en el Reino Unido. Ahora mismo vivo con las maletas a cuestas y echo de menos tener un hogar”.

A pesar de que la cantante disfruta de la fama, rechaza el “apetito insaciable por crecer en este mundo”. Dice que no es una estrella de pop en estricto sentido: “Ojalá pudiera ser más divertida. Pero simplemente soy una rarita a la que le gusta crear”, apunta.
Read more Found in Teruel the first diplodocus outside North America